Minuto a Minuto – www.radioformula.com.mx – Deconstrucción Internacional l El villano soberano: la institucionalización de la discriminación

Noticias
Con toda seguridad, unos a otros se buscan convencer de que su postura es la correcta. Y mientras resulta casi imposible hacer cambiar de opinión a alguien que se mantiene aferrado a ella, algunos países se empeñan en institucionalizarla. Y de paso, se adjudican el 'privilegio' de decidir sobre el futuro que merecen quienes incurran en cierto tipo de prácticas ligadas a la orientación sexual, incluso cuando exista la violación de los derechos humanos de por medio. Mientras que para algunos "el gay nace, no se hace, para otros "es una elección". Para algunos "es algo permanente" y para otros "se trata de una etapa". Para algunos "es normal y para otros "es antinatural". Lo que sí es certero es que, en el ámbito global, alrededor de un cuarenta por ciento de los países sostiene leyes que respaldan el rechazo a las personas con orientación distinta a la heterosexual. De acuerdo con la Asociación Internacional de Lesbianas, Gay, Bisexuales, Transexuales y Personas Intersex (LGBTI) por lo menos setenta y ocho Estados disponen de ordenamientos legales que castigan las relaciones del mismo sexo. En paralelo señala que existen regiones que se caracterizan por tener posturas de mayor aceptación e integración ante la comunidad LGTBI, como América del Norte y Europa Occidental, al tiempo que otras principalmente pertenecientes al continente africano, destacan por criminalizarla. ¿Qué ha llevado a una parte del mundo a inclinarse hacia la tolerancia y el respeto mientras otra permanece estancada en la exclusión y la aversión? Tal vez su pasado histórico; tal vez su exigente presente. Si bien es cierto que en algunos lugares el odio se refleja en frases excluyentes, en otros se ha transformado en leyes. Alrededor de treinta y ocho países africanos condenan a la comunidad gay. Entre ellos Gambia, donde no se define con claridad los conceptos de 'homosexualidad' ni 'actos homosexuales', por lo que se amplía la arbitrariedad de las sanciones. A pesar de recibir duras críticas a nivel internacional, algunas naciones aumentan la gravedad de las penas. En Uganda se dicta cadena perpetua a los acusados de homosexualidad con agravantes (ya sea infractores reincidentes o portadores de VIH). A la vez, se ordena cárcel a quien no denuncie a los 'delincuentes' ante las autoridades. Otros países como Irán, Arabia Saudí, Yemen y Sudán se han ido aún más lejos, aplicando pena de muerte a los homosexuales. En un sistema internacional pluralista, lo plural, debería de ser lo 'normal'; y la libertad, el motor que lo impulse. Cuando en medio de la diversidad que define a la humanidad, unos deciden sobre los castigos que otros merecen por su identidad, se habrá perdido toda condición humana. Se vale defender una postura y levantar la voz poniendo en práctica el derecho de libertad de expresión. Lo que no se vale es abusar de este para violentar las garantías individuales de alguien más. Después de todo, "mi derecho termina donde comienza el del otro". Más aún, cuando se confunde la opinión discriminatoria con el poder del Estado de legislar e institucionalizar, este 'privilegio' se convierte en un auténtico agente vulnerante. En lugar de ejercerse el rol de defensor de la seguridad y el bienestar del pueblo, se emplea la fuerza imponiendo la obediencia a través de un concepto a menudo distorsionado: la soberanía nacional. Y detrás de esta 'gloriosa' construcción social, se esconden aquellos países que portan la ostentosa investidura del villano soberano. Colaboración: Camila Gómez Díaz Barreiro

   
Fuente: https://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=741803&idFC=2018    
Minuto a Minuto – www.radioformula.com.mx   
RSS Feed noticicas recientes para: Minuto a Minuto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *